En la orilla
Tiéndete aquí,
en la orilla
cabemos muchos
corazones. Ven.
No hay huella.
La arena tensa
los huesos
y tú asimismo
le perteneces.
Extiende
tu limada piel,
deja que el sol
te bese, amor.
Oh, ribera
que adivinas
tus primeras
casualidades,
arrímate, ven
como la vida.
Cautívame.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.